Houston, tenemos un problema

Vale, ya sé que esto puede parecer un poco repetitivo, pero es que realmente no puedo evitarlo. Durante este último verano, para poder sacar mis materias pendientes, tuve que desterrar temporalmente asuntos que requerían mi atención. Cuando pasaron los exámenes, olvidé resolverlos y me limité a disfrutar de las opciones que se me ofrecían.

Es gracioso como una cadena de acontecimientos puede hacer resurgir cosas que habían sido enterradas tan hondo que casi parecía imposible que volviesen a aparecer. Que quede claro, he dicho casi. Mi carácter tiene el pequeño defecto de todo lo que no es bueno o afecta negativamente, para el fondo del saco. Pero los problemas son muy parecidos a un gato. Cuando los encierras en una bolsa mucho tiempo y luego de repente los dejas escapar, salen tan furiosos que destrozan con sus garran lo que haya a la salida. Cuando un problema pasado regresa, lo hace con el doble de fuerza que antes. La gente dice que lo mejor para curar una herida es compartiéndola con alguien. Yo misma doy ese consejo muchas veces. Y es válido. Sin embargo, tenemos que aprender a distinguir entre los problemas “compartibles”, que pueden solucionarse con ayuda de alguien en quien confiemos, y los que no. Esos que nos llegan al alma y que, aunque nos corroen, solo nosotros podemos ponerle solución.

Porque no pueden expresarse con palabras, es tan solo un cóctel de sentimientos inexplicables. No puede definirse ni expresarse con palabras. Es también como una bomba extremadamente delicada, si cortas el cable equivocado, explota. Hay que resolver el dilema sin llegar a tocarlo, y es difícil.

De nuevo, la que hoy escribe es Ira. Pero estoy segura de que la Dama Negra volverá pronto, a ver si la inspiración imita su comportamiento y se viene con ella.

3 respuestas a “Houston, tenemos un problema”

  1. Libélula dijo:

    Creo que el saco hay que romperlo más a menudo. Hacer que esos problemas surjan al exterior, no conservarlos hasta el fin de nuestros días. Darles un toque salvaje y desprendernos de ellos; sin arañar el espíritu.
    Disfrutar del próximo día, porque lo valemos; pisando fuerte y, creo que compartiendo siempre.
    Me gusta tu sonrisa :)
    Un achuchón intenso…mi vampira de dulce mirada :)
    Mil sonrisas…

  2. KATREyuk dijo:

    Siempre hay alguien que te puede ayudar, pues 4 ojos ven el doble que 2 y desde un ángulo diferente, mucho mas. De todos modos, a veces no viene mal resolver esos problemas por uno mismo, para crecer y aprender, y ser mejor el día de mañana.
    Con entrenamiento… se forjan domadores de leones.
    Un besito

  3. Bruma dijo:

    Estoy con Katre, los problemas compartibles y los que no no son fáciles de definir. Cuestiónate siempre, aprovecha tus recursos…. y el gatito acabará ronroneando. No son los problemas si no lo que hacemos con ellos lo que al final importa.
    Besi y achuchon.

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