Verano de m….

Domingo 27 de Junio de 2010 a las 20:17 pm

Creo que hace siglos, si no milenios, que no escribo aquí. Creo que en parte es porque la inspiración no ha abundado demasiado. Y por otra parte, incluso ahora me siento como si estuviera drogada o borracha, con tanto calor. Me derrito…

Pero bueno, ha pasado San Juan, me he sacado el first, ha regresado True Blood, y tengo algo más de tiempo libre para hacer experimento con el maquillaje y la cámara… creo que no puedo pedir más. Lo bueno del verano para alguien como yo, que odia el calor, es que entre los muchos estados de inconsciencia, puedes pensar sobre muchas cosas, y es lo que he hecho. Sé que tengo mucho por hacer. Sé que, pese a todo lo que me esfuerce, no voy a conseguir olvidar a algunas personas. que no me gustan los hombres que no saben callarse y que un tatuaje siempre te recordará cosas buenas en un momento acertado. No sé si voy a conseguir lo que deseo. No sé si me irá bien. Ni siquiera si mañana estarán todas las personas que están hoy conmigo. que por ahora, yo no creo en el amor, ni creo que vaya a hacerlo en algún momento próximo.

También sé que el calor me hace delirar, así que lo siento.

Igual y diferente

Martes 2 de Marzo de 2010 a las 19:16 pm

Este fin de semana ha sido, sin duda alguna, uno de más memorables de mi vida. Son cientos las cosas que no contamos a nadie, que guardamos para nosotros mismos, porque consideramos que son cosas tabú, porque nos da vergüenza o lo que suele pasar más a menudo, que cuando hablas de ello te miran como si fueras de otro planeta y te empiezan a tratar de forma rara.

Pero este fin de semana, vino a pasarlo conmigo una de mis amigas del instituto, para desahogarnos y hablar de todo y nada. Pero nadie se pasa toda la tarde hablando, así que buscamos alguna peli o serie para ver. Cuando empiezo a enumerar las series que tenia llego a una que me salto porque a ella no le iba a gustar. Ella pregunta por qué, y yo se lo digo. Me mira con cara sorprendida y me dice: “¿Como sabes que eso no me gusta?” y yo le contesto “Pero, entonces, ¿te gusta?”. “¡Sí! ¿No lo sabías?”. “¿Cómo lo iba a saber, si nunca me lo has dicho?”. “¡Porque no le gusta a nadie!”.

Conclusión: finde de animes, fanfics, mangas, música y… comentarios, de esos que no se pueden compartir porque sino te ven como un bicho raro. Memorable.

Somos raras, vale. Pero molamos *Ira se aleja dando saltitos y bailando mientras canta “Bo peep bo peep bo peep bo peep bo peep ahh!!“*.

Y el tiempo vuela…

Sábado 20 de Febrero de 2010 a las 0:47 am

Madre mía, hoy estaba pensando en todas las cosas que me han pasado últimamente, y me he dado cuenta que desde que empezó el año, no había escrito nada aquí.

Pero eso no quiere decir que no me pasen cosas. Lo curioso de mi vida es que no existe un punto medio, sino que siempre se encuentra en un extremo, o no me pasa nada, o todo ocurre de repente. O estoy bien, o me hundo…

Cuando en noviembre me hice los tatuajes pensé que, después del de la muñeca, pocas cosas dolerían más (físicamente hablando, claro). Por supuesto, cada vez que de mi boca escapa una afirmación así, me equivoco. Siempre hay algo peor, mucho, mucho peor. Pero tengo algo muy claro. Odio a los médicos suplentes, nunca vayáis a uno. Si me tienen que volver a cortar con un bisturí como si fuera un filete y tengo que asustar a todo el centro médico con mis chillidos, será culpa suya (Si si si). Aunque siempre hay algo que alivia, en mi caso las benditas clases de inglés. Estar en un ambiente tranquilo, con un grupo de sólo ocho personas y unos profes como los míos hace feliz a cualquiera ^^.

Y sin embargo… ¡¡no es lo mejor del nuevo año!! He vuelto a escribir, y aunque a veces todavía me bloqueo, por lo menos intento dejarlo fluir… sea lo que sea y como salga.  De esta forma me desahogo en el papel, ya que no puedo hacerlo como me gustaría con algunas personas. ¿Por qué será que cada vez que tomo la decisión de “voy a sacarle para siempre de mi vida” esa persona vuelve? Y cómo no, reduciendo mi decisión a cenizas. Como siempre se dice: “Puedes huir, pero no esconderte”Vaya, qué pena.

Entrada extraña y llena de tonterías, lo sé. Pero es lo único que sale ahora mismo.

Houston, tenemos un problema

Lunes 7 de Diciembre de 2009 a las 0:06 am

Vale, ya sé que esto puede parecer un poco repetitivo, pero es que realmente no puedo evitarlo. Durante este último verano, para poder sacar mis materias pendientes, tuve que desterrar temporalmente asuntos que requerían mi atención. Cuando pasaron los exámenes, olvidé resolverlos y me limité a disfrutar de las opciones que se me ofrecían.

Es gracioso como una cadena de acontecimientos puede hacer resurgir cosas que habían sido enterradas tan hondo que casi parecía imposible que volviesen a aparecer. Que quede claro, he dicho casi. Mi carácter tiene el pequeño defecto de todo lo que no es bueno o afecta negativamente, para el fondo del saco. Pero los problemas son muy parecidos a un gato. Cuando los encierras en una bolsa mucho tiempo y luego de repente los dejas escapar, salen tan furiosos que destrozan con sus garran lo que haya a la salida. Cuando un problema pasado regresa, lo hace con el doble de fuerza que antes. La gente dice que lo mejor para curar una herida es compartiéndola con alguien. Yo misma doy ese consejo muchas veces. Y es válido. Sin embargo, tenemos que aprender a distinguir entre los problemas “compartibles”, que pueden solucionarse con ayuda de alguien en quien confiemos, y los que no. Esos que nos llegan al alma y que, aunque nos corroen, solo nosotros podemos ponerle solución.

Porque no pueden expresarse con palabras, es tan solo un cóctel de sentimientos inexplicables. No puede definirse ni expresarse con palabras. Es también como una bomba extremadamente delicada, si cortas el cable equivocado, explota. Hay que resolver el dilema sin llegar a tocarlo, y es difícil.

De nuevo, la que hoy escribe es Ira. Pero estoy segura de que la Dama Negra volverá pronto, a ver si la inspiración imita su comportamiento y se viene con ella.

¿Por qué estamos ciegos?

Sábado 21 de Noviembre de 2009 a las 2:14 am

1:34 de la mañana. Un catarro y mucho tiempo para pensar. En lo crueles que somos a veces sin motivo, en como desconfiamos de los que siempre han estado con nosotros. En los que queríamos que estuvieran a nuestro lado pero que han desaparecido. O en los que parece que siempre están escuchando y observando, pero que luego decepcionan cuando ves que no es así. No me considero una persona completamente estúpida, pero parece que no aprendo lo suficientemente rápido. Si lo hiciera, mandaría a la mitad de las personas que hay en mi vida a la mierda. Hablando claro. Pero sigo esperando que me vean como soy. Y que nadie intente cambiarme.

Y luego están esas personas de las que alguna vez hemos tenido el valor de desconfiar, pero que, en cambio, siempre han estado para todo. Para llorar en su hombro sin preocuparte de reconstruir tu coraza de nuevo. Para desahogarte a horas como estas porque se te ha roto algo o simplemente quieres hablar.

Hay algo que detesto de los cumpleaños, y es esa pregunta de “¿Como te sientes con un año más?”. Pero por primera vez he notado diferencia. La veo ahora, que tengo tiempo suficiente para reflexionar. Los 18 me pesan. Es como que empiezas a pensar con otra perspectiva. Pero no, todavía no tengo canas (XD).

Dejando los desvaríos un poco de lado, quiero decir que soy muy feliz por la fiesta de cumpleaños de este año. No han estado todos a los que quiero, porque no han podido estar presentes, pero aún así, fue grandioso. Gracias a todos los que han estado presentes y a los que no, y sobre todo, a los que se molestaron en pensar en mí cuando me compraron los regalos. Menciones necesarias. Gracias a:

-Katreyuk, por la más dulce de las felicitaciones y por ser la única persona con la que soy capaz de llorar con sólo oír su voz.

-Bruma, por acompañarme en mi momento “marca”, y por sufrir conmigo el dolor de las agujas. Ah, obvio, y por Trastorno Bipolar.

-Beatriz, por venir a propósito desde tan lejos sólo para verme en mi cumple.

-Nico, por compartirla conmigo y hacer de nosotros un grupo tan… curioso.

-Ana, por no sólo tus regalos, sino por el tiempo que dejaste en el último que me diste. Eres la primera que me regala algo así.

Y si has llegado hasta aquí leyendo mis locuras de pensamientos, gracias.

A las 2 en punto,

Ira